El presidente de Palestina Mahmoud Abbas amenazo esta semana que «millones de combatientes» invadirían Jerusalén y derrumbarían la ciudad capital Judía, advirtiendo que «no importa cuántas casas y cuantos asentamientos ellos declaran que construirán aquí y allá – ellos serán destruidos.»

Abbas, en un discurso en árabe en el Campo de Refugiados Jalazone, cerca de Ramallah, el cual ha sido amenazado con ser desmantelado, insistió en la política de las autoridades Palestinas, de seguir usando dinero público para pagar a terroristas condenados y sus familias, recalcando a la audiencia que,» No aceptaremos  la denominación de nuestros mártires como terroristas. Nuestros mártires son mártires de nuestra patria.»

Abbas continuo fomentando un discurso de odio insistiendo en que invadir Jerusalén y destruir todos los judíos que viven en la ciudad. Sus palabras son hasta ahora, un claro signo que este líder no tiene intenciones de jugar un rol en un renovado esfuerzo de un proceso de paz auspiciado por la casa blanca del presidente Donald Trump.

«Marchamos a Jerusalén, millones de mártires!» fue citado diciendo, de acuerdo a la traducción por «The Middle East Media Research Institute, or MEMRI, un sitio defensor de los medios de comunicación.

«Entraremos en Jerusalén – millones de combatientes! Entraremos! Todos nosotros, la totalidad del pueblo Palestino, la nación árabe toda, la nación islámica, y la nación cristiana,» dijo Abbas. «Todos entraran en Jerusalén.»

Casas y ciudades construidas por Judíos y otros grupos étnicos viviendo en Israel «todos irán al tarro de la basura de la historia,» dijo Abbas.

Nosotros permaneceremos [aquí], y nadie nos removerá de nuestra patria,» continuo diciendo. «Si ellos desean, ellos deben irse. Aquellos que son forasteros de esta tierra no tienen derecho a ella. Por eso le decimos a ellos: Cada piedra han usado para edificar en nuestra tierra, y cada casa que han edificado en nuestra tierra, están destinada a ser destruidas, si allah lo permite.» dijo el presidente.

Insistiendo en los pagos por terroristas condenados, una política conocida como «pagar por matar», Abbas dijo que los pagos nunca pararan, a pesar del aumento en la presión internacional de Occidente.

«No permitiremos que se deduzca ni un centavo de sus pagos. Todo el dinero regresara a ellos, porque el mártir, el herido, y el prisionero son lo más sagrado.»